El fósforo es uno de los desafíos centrales del tratamiento de aguas residuales, tanto en la actualidad como en las próximas dos décadas. En este blog se describe la situación actual en materia de tratamiento del fósforo en la UE y las opciones disponibles para afrontar este reto.
El fósforo es un mineral importante: crucial para la agricultura y esencial para la salud humana. Sin embargo, cantidades excesivas en el medio ambiente natural, especialmente en los cursos de agua, pueden causar graves daños al ecosistema. Por lo tanto, la eliminación de fósforo es una parte fundamental del tratamiento de aguas residuales, y las normativas cada vez más estrictas impulsan la mejora de la calidad del agua.

While overuse of fertilisers in farming has traditionally been associated with high levels of phosphorus in rivers, this is generally seasonal peaks. Although it varies by country and the level of urbanisation in any given area, it is estimated that in Europe treated wastewater accounts for around 50% of the phosphorus in rivers when it reaches the sea. Therefore, there is now a particular emphasis on reducing the contribution from this source.
Requisitos actualizados de la Directiva de la UE sobre el tratamiento de aguas residuales urbanas
El fósforo ocupa un lugar central en la Directiva actualizada de la UE sobre el Tratamiento de Aguas Residuales Urbanas (TARU), que entró en vigor en enero de 2025. Los nuevos requisitos establecen límites de fósforo considerablemente más estrictos en los efluentes de las plantas de tratamiento. Para 2045, las plantas con una población equivalente (p.e.) de entre 10 000 y 150.000 habitantes deberán alcanzar un valor de 0,7 mg/l y una reducción del 87,5 %, mientras que para las plantas con una p.e. superior a 150.000 habitantes, el objetivo se fija en 0,5 mg/l y una reducción del 90 %.
Para los operadores, cumplir con estos nuevos requisitos supondrá una inversión significativa en los próximos años, tanto en la mejora de los tratamientos existentes como en la incorporación de nuevas etapas de tratamiento. Pero el impacto de esta normativa no se limita al ámbito municipal: las empresas industriales cuyos efluentes contienen altos niveles de fósforo, como las del sector de alimentación y bebidas, también verán endurecidas las condiciones de sus permisos de descarga. En definitiva, tanto las instalaciones municipales como las industriales deberán evaluar y actualizar sus procesos de tratamiento para adaptarse a los nuevos estándares exigidos.
Tratamiento biológico
En este tipo de tratamiento, se cultivan microorganismos en el agua que son capaces de asimilar el fosfato para su crecimiento y de absorber y almacenar fósforo en forma de polifosfato, en un proceso denominado eliminación biológica mejorada de fósforo (EBPR). El fósforo queda incorporado en la biomasa, que posteriormente se separa del agua tratada al final del proceso. Una solución basada en nuestro reactor Cella* de biopelícula de lecho móvil (MBBR) resulta idónea para aplicaciones municipales e industriales, y permite eliminar carbono, nitrógeno y fósforo. Es una solución altamente sostenible, con un rendimiento excelente y tiene capacidad para la generación de biogás. Su diseño compacto, unido a su alta capacidad de tratamiento, la convierte en una opción especialmente adecuada para proyectos de modernización donde el espacio disponible es limitado.
Para aquellas instalaciones que prefieran aprovechar su infraestructura actual, nuestra solución Zeelung* (MembraneAerated Biofilm Reactor - MABR) permite aumentar la capacidad de tratamiento sin necesidad de grandes obras. Al instalarse directamente dentro de los tanques existentes, logra intensificar el proceso de tratamiento, proporcionando hasta un 50 % más de capacidad y mejorando la eliminación de nutrientes, incluido el fósforo.

Tratamiento químico
Este enfoque consiste en el uso de sales metálicas, generalmente de hierro o aluminio, para precipitar el ortofosfato. La gama KlarAid* de Veolia ofrece diversas opciones para ello. La precipitación de fosfatos se realiza habitualmente junto con la coagulación, y el empleo de los productos combinados y los coagulantes de origen vegetal de Veolia puede aportar ventajas adicionales. El fosfato precipita en estado sólido y se elimina en un tanque de sedimentación junto con el lodo biológico, o bien en un proceso terciario de captura de sólidos, como un filtro de discos o de arena. La combinación de la eliminación biológica y química del fósforo constituye un proceso muy robusto y eficiente en el uso de productos químicos, capaz de alcanzar con facilidad valores inferiores a 1 mg/l de fósforo total. Cuando se requieren estándares de calidad aún más exigentes, Actiflo* ofrece una solución de clarificación especialmente eficaz. Su funcionamiento se basa en el uso de microarena para lastrar los flóculos químicos, lo que acelera significativamente la sedimentación de las partículas y permite alcanzar concentraciones de fósforo total inferiores a 0,1 mg/l. A esto se suma su diseño compacto y sus tiempos de retención muy cortos: de hecho, el espacio de implantación de un sistema Actiflo puede ser hasta 40 veces menor que la de los clarificadores convencionales.

Filtración
Las tecnologías de filtración, y en particular los filtros de disco gracias a su diseño compacto, representan una solución excelente para las instalaciones que buscan mejorar la eficiencia de su proceso de tratamiento y cumplir con estándares más exigentes. Los filtros de disco emplean una malla fina montada sobre varios discos giratorios para eliminar de forma eficaz prácticamente todos los sólidos en suspensión. Además, nuestros filtros de disco Hydrotech* ofrecen un mayor nivel de filtración en un espacio reducido en comparación con muchos filtros de tambor o de disco estándar. Cuando se combinan con una precipitación química, estos filtros permiten alcanzar valores de fósforo total en el efluente muy bajos. Para aplicaciones que requieren una filtración aún más fina, el filtro de tela Hydrotech* Cloth Filter incorpora un material filtrante de fibras densas sobre el marco del filtro de disco, capaz de retener partículas de hasta 5 micras. Este diseño exclusivo logra una mayor captura de sólidos en suspensión y, con ello, una reducción significativa del fósforo. Además, al tratarse de una solución flexible y modular, presenta un TOTEX —gasto total que integra CAPEX y OPEX— relativamente bajo.
También existen soluciones, como nuestro biorreactor de membrana ZeeWeed* (MBR), que combinan el tratamiento biológico con una filtración de alta calidad para alcanzar niveles muy elevados de calidad del agua. El sistema ZeeWeed MBR incorpora una membrana de ultrafiltración (UF) que no solo elimina los sólidos en suspensión y los nutrientes, sino también bacterias y virus, produciendo agua apta para su reutilización.
¿Por qué asociarse con Veolia?
Seleccionar la solución más adecuada en función de las necesidades específicas de cada emplazamiento es fundamental para garantizar un enfoque eficaz y rentable. Como especialistas líderes en tratamiento de agua, nuestro equipo de expertos te asesorará sobre las tecnologías más apropiadas para cada planta, respaldado por décadas de conocimiento y experiencia en instalaciones de todo el mundo. Además, nuestra amplia gama de soluciones nos permite, a diferencia de otras empresas, ofrecerte la tecnología más adecuada para cada aplicación concreta.
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*Marca registrada de Veolia; puede estar registrada en uno o más países.